También he tenido la satisfacción de plasmar mis vivencias e ilusiones a través de la Pintura ingenua o Naif mostrando paisajes que juntos conforman el escenario de toda mi vida por lo que a toda mi obra pictórica la he titulado “vengo de ese paisaje”.
Es emocionante saber que en cada pedacito de madera hay una expresión viva que al descubrirla embellece tu entorno y enriquece tu vida, por eso en cualquier tablita abandonada, en las patas de un viejo mueble o en cualquier árbol seco hay para mí guardado un gran tesoro.”
Actualmente estoy trabajando también el tema de los gallos tallados en madera que en definitiva son complementos de ese mismo paisaje que me formó.